"Trabajar en remoto desde el otro lado del mundo: Lecciones de un Viaje a Japón"
- Domingo José Pérez Domínguez
- 27 ago 2024
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 28 ago 2024
Hace poco tiempo tuvimos la oportunidad de hacer el viaje de nuestra vida: visitamos Japón. Siempre que pensaba en un viaje tan largo, me venía a la cabeza cómo dejar preparada mi vida personal y laboral para ese momento. Con casi un año de antelación, tuve tiempo suficiente para buscar alternativas.
Hay varias cosas que, como Property Manager, tenemos que tener en cuenta:
• ¿Quién va a recibir las llamadas.?
• ¿Cómo te llegarán los SMS para las diferentes OTA’s.?
• La diferencia horaria de 8 horas con respecto a los clientes de los alojamientos.
• Internet en el país al que viajas.
• Conexión de tu portátil.
• Combinación entre viaje de descanso y trabajo remoto.
• Cómo iba a resetear el ordenador que dejé encendido en casa, en remoto.
La combinación entre viaje de descanso y trabajo remoto, al principio, fue un poco caótica. Quería estar despierto el mismo tiempo que si estuviera en casa, y eso suponía estar despierto hasta las 2:00 hora local, para que en España fueran las 22:00.
En Homeproperty actualmente no somos un equipo de personas en el que puedas delegar e irte tranquilamente. Somos pocos, y cada uno hace su parte del trabajo. Podemos apoyarnos, pero hay un día a día que nos hace estar pendientes mucho tiempo.
Por suerte, hemos creado una rutina de trabajo en la que podemos preparar el trabajo a largo plazo, con una semana o 10 días vista, incluso más. Lo único que no podemos controlar son las últimas horas y los clientes directos que hemos fidelizado y reservan directamente con nosotros. En algún alojamiento, este tipo de cliente ocupa un 70% de las reservas, y esto supone crear al cliente a mano, enviarle la pasarela de pagos y enviarle los códigos, ya que el registro lo podemos hacer directamente nosotros, pues tenemos sus datos.
Se suponía que junio iba a ser un mes con pocas reservas. Históricamente no suele ser un mes bueno, pero justo este año decidió serlo.
Antes del viaje, mi preocupación era cómo iba a atender las llamadas. Una semana antes hablé con mi compañía de teléfonos y preparamos todo para que hicieran el desvío si yo no podía cogerlo o estaba ocupado. Podía hacerlo online en la web, pero coincidió que estábamos cambiando de modelo de contrato y el portal no funcionaba como debería.
Durante el viaje, entraron las llamadas y simplemente no las cogía. Hacía dos cosas:
Cuando se desviaba, una persona de mi confianza recibía la llamada y un grupo de trabajo hacía un resumen en caso de no poder resolver la duda.
Otras veces colgaba yo la llamada, copiaba el teléfono, lo pegaba en WhatsApp y les escribía.
Hoy por hoy diría que llaman más para publicidad que para información sobre los alojamientos. Mucha interacción con los clientes se realiza por WhatsApp, email o chat de la web.
Hasta aquí hemos resuelto el problema de las llamadas. Me quedaba confirmar que podían llegar los SMS. Esto casi era lo que más me preocupaba. Amigos que ya habían estado me decían que sí, que creían que llegaban, pero en nuestro trabajo es IMPRESCINDIBLE que lleguen. Booking.com y Expedia confirman cada paso que das por SMS. Para solucionar esto, puse en los perfiles dos teléfonos de confianza que sabía que podían también recibir los SMS en España y, si a mí no me llegaban, podía pedírselos a ellos. Por suerte, nunca hizo falta y me llegaban bien los SMS en todo momento. Piensa que mis amigos no estaban seguros, porque para ellos no era algo imprescindible o de diario. Quizás lo usaron en algún momento para una transferencia del banco, por eso no estaban convencidos.
En la preparación del viaje, me planteé cómo iba a tener siempre internet. Valoré las dos opciones que tienes a tu alcance: tarjeta eSIM y Pocket Wifi.
Pocket Wifi: Como ventaja, puede conectar hasta 5 dispositivos. Como desventaja, dependes de su batería interna y del tiempo que esta te dé.
eSIM: Como ventaja, está en tu móvil y no dependes de baterías. Como desventaja, no puedes conectar ningún otro dispositivo.
Contraté ambas opciones. Había leído en foros que Japón no tenía grandes conexiones y que había muchos lugares donde probablemente no fuera a tener wifi. Nada de eso, en todos los hoteles tuve wifi y el Pocket Wifi lo utilicé para no conectarme a las redes de los hoteles. Otro de los usos que le di fue en los desplazamientos de larga distancia en tren bala. Algún día tuvimos desplazamientos de 3-5 horas y me ofrecía la libertad de poder trabajar durante el viaje. El problema era la batería, que no duraba prácticamente nada. Por suerte, en los trenes hay enchufes.
La reina del viaje fue la eSIM. En nuestra parada en Abu Dhabi contraté una eSIM GLOBAL por 8 euros que me daba 1Gb, para tener conexión las 2 horas y media que teníamos de escala a través de REVOLUT. Durante el vuelo pude tener Wifi todo el viaje, que duró aproximadamente unas 20 horas, contratando el servicio a bordo. Era increíble poder estar conectado a un ordenador en casa, volando a Japón y trabajando desde un avión que sobrevolaba medio mundo. En Japón activé la tarjeta contratada en Holafly por 21 días y así nunca estuve desconectado.
Para poder estar conectado al ordenador que había dejado en casa también tuve que plantearme otros retos:
¿Qué pasa si se apaga? O se va la luz.
¿Y si se resetea?
¿Cómo lo enciendo?
Llegados a este punto, era imprescindible para no cargar con el portátil todo el día, tener un soporte al que conectarme desde cualquier lugar. Compré por Amazon un mini PC económico que solo tiene abiertos los programas necesarios para el día a día.
Configuré el ordenador para que no se apagara o se bloqueara y solo me quedaba resolver el problema de ¿y si se apaga o resetea? Encontré en AliExpress un dispositivo sencillo que se encarga de actuar sobre los interruptores y que a su vez puedes usar para pulsar botones a distancia, llamado FingerBot. Lo configuré y a día de hoy sigue trabajando cuando se bloquea el ordenador. Desde la app de Smart Life, simplemente lo pulsas y resetea el botón del ordenador, dando una pulsación como si estuvieras allí. Como plan C, llamas a alguien que se acerque a resetearlo jajajajaj.
Al final, todo es cuestión de trabajarlo con tiempo y echarle cabeza. Se puede trabajar en remoto y disfrutar de unas maravillosas vacaciones al otro lado del planeta. La diferencia horaria terminó por no ser un problema; todo lo contrario, fue una gran ventaja. Cuando en España dormían, yo estaba en la calle visitando Japón, las llamadas cesaban, los correos caían y nadie tenía 20.000 preguntas por WhatsApp. Hasta las 16:00, que arrancaba España y volvías a la carga, pero ya más relajados, en el hotel, después de un día maravilloso visitando un país increíble y sin acostarme a las 2:00.





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